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La exclusión del discurso liberal dominante de los derechos

Sin derechos

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La exclusión del discurso liberal dominante de los derechos

Febrero 2014

Mylai Burgos Matamoros[*]

I. Discursos, ideologías y hegemonías. II. Discurso liberal de los derechos. Intereses y falacias dominadoras. 2.1 El devenir histórico social de las concepciones modernas de los derechos. 2.2 Universalismo e individualismo abstracto en los derechos. 2.3 La patrimonialización excluyente de los derechos. III. Conclusiones.

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Reflexiones sobre la dialéctica dominación/emancipación en el derecho desde el pensamiento marxista

critica jurídica en al

REFLEXIONES SOBRE LA DIALÉCTICA DOMINACIÓN/EMANCIPACIÓN EN EL DERECHO DESDE EL PENSAMIENTO MARXISTA

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Febrero 2013

Mylai Burgos Matamoros[1]

Introducción

Hablar sobre algún tema en el pensamiento marxista trae casi siempre consigo un ánimo de reivindicación de este cuerpo de ideas tan aportadoras al debate teórico moderno. Como parte del espíritu de dichas doctrinas muchas veces se emprende un camino crítico hacia lo que se ha planteado en el marxismo y sus interpretaciones intentando debatir no desde el intelecto racional, sino hacia la praxis transformadora de nuestro quehacer social.

Este trabajo pretende realizar algunas reflexiones generales sobre la concepción del derecho en el pensamiento marxista clásico y el neomarxista gramsciano. Qué es el fenómeno jurídico y cuáles son sus dimensiones en los dos clásicos –Marx y Engels- y en el italiano Antonio Gramsci son las bases para realizar un ejercicio crítico, dialéctico y hermenéutico que rescata desde los propios autores consideraciones sobre el derecho, en un diálogo con el presente, sobre todo, con nuestro presente nuestroamericano.

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Porque yo le voy a Argentina en este Mundial y al parecer siempre, quizás…

Dirán que por messi, ese enano que como dice galeano no tiene la pelota pegada al pie sino dentro de él, dirán que porque es el único país que queda de américa latina en el mundial y llevo nuestramérica en las venas, y sí, irle a alemania, ni a las escupidas, la verdad, por la historia, por la imperialización, porque no resistió ser socialista teniendo todo ya que era una falacia, por eso y por todo lo demás. Y si, es por esto, que le voy a argentina en el mundial, pero por mucho más.

Porque cuando empecé a tener uso de razón, allá por los cinco años, me dijeron que tenía que ser como el che, y como consigna mecánica pensarán que quedó, pero no, yo a él lo absorbí respirando, andando, construyendo. Leyendo sus pasajes de la guerra, sus diarios, conociendo a sus conocidxs, recorriendo aquellos lugares donde dejó la mochila de médico por la de armas, donde curó enfermos, donde cada paso que daba dentro de la humedad salvaje de la sierra, hacía que su asma se potenciara y su cuerpo pesara miles de toneladas por la falta de aire en esa isla de la que se hizo hijo redentor.
Y porque un día le pregunté a mi padre, en ese tiempo donde uno va descubriendo mundo, que quién era la persona que él más admiraba en el mundo, y mirando de frente, con el ceño fruncido, me dijo, el Che. Y me quedé pensando que no era su padre, ni fidel, ni su compañero de toda la vida de trabajo, sino aquel que se había ido temprano porque quiso, porque debía y porque no podía ser de otra forma.
Y porque mi madre cada vez que me relata aquella velada solemne en la plaza de la revolución el 18 de octubre de 1967 llora, siempre llora, y que fue uno de los días más tristes de su vida y todxs lloraron juntxs en la plaza escuchando aquel discurso mesiánico que decía, …y como queremos que sean nuestros hijos, queremos que sean como el che. Nunca he visto una plaza llena de miles y miles llorando, pero he vivido mucho en esa plaza y las cicatrices se sienten, se palpan, son mías aunque pasadas.
Y porque desde aquella vez sin conocerse ya habían decidido ponerle ernesto a su hijo y fue mi hermano, que nació cuatro años después, porque no había otro nombre, al menos en la memoria.
Y porque pasó el tiempo, y en el 97, llegaste como destacamento del refuerzo en una urna, y nos fuimos todos en un tren de juguete, recorriendo un camino de 500 km a recibirte y depositarte, y el camino duró 16 horas, pero no nos cansábamos, felices de estar allí, no dormimos, caminamos por esa santa clara santa liberada, y en la madrugada nos tiramos en otra plaza, nos despertaron zapadores, pero no nos movimos, porque queríamos estar allí, cerquita de tí, viendo como llegabas, como nos fortalecías entre tanta incertidumbre y desasosiego, y como el necio te dedicó aquella canción, entre apneas y lágrimas.
Porque desde que nací te respiro y fuiste che porque eras argentino y te convertiste en nuestro y te alzaste hacia toda la humanidad, aunque te fetichicen, pero yo no. Y aunque millares de veces repetí pioneros por el comunismo, seremos como el che, no soy comunista, porque nunca he podido estar a esa altura. Solo aspiro y no creo llegar.

Pero hay más.

Porque cuando amé por primera vez, era escuchando a aquella banda sui géneris y serú girán que fue el inicio de todo, y después a aquel flaco tan flaco, y aquel loco tan loco, aquella negra tan negra, donde el darle alegría a mi corazón era lo de menos, lo de más era la canción para mi muerte,…te encontraré una mañana dentro de mi habitación y preparabas la cama para dos…, …nena nadie te va a hacer mal, excepto amarte…, estamos en la calle de la sensación, muy lejos del sol que quema de amor…, la fiebre de un sábado azul un domingo sin tristezas…, …nací una flor, todos los días sale el sol, de vez en cuando escuchas aquella voz…ama la libertad siempre la llevarás dentro del corazón, te pueden corromper, te puedes olvidar pero ella siempre está, ayer soñé con los hambrientos, los locos, los que se fueron, los que están en prisión, hoy desperté cantando esta canción que ya fue escrita hace tiempo atrás…

Porque cuando descubrí ese mundo de la imaginación mediante pantallas, fue viendo los desaparecidxs, y la noche de los lápices, y no entendí mucho, apenas tenía once años, pero después crecí, y vi más, y más, y más, la historia oficial, y cautiva, y sofía, y crónica de una fuga, y garage olimpo, y kamchatka, y sufría y lloraba. Pensaba que si mis padres hubieran estado allí, en ese lugar, hubieran sido parte de los que quedaron sin cuerpo y yo no tuviera identidad, y no fuera quién soy, y me hubiera descubierto después con la madres, de nuevo en un plaza, ahora de mayo, y hubiera llorado siempre llorado.
Porque también te descubrí con pino solanas y me contó de tí con sur, con ese viaje por toda la américa donde soñé hacerlo y al parecer ahí voy, con memorias del saqueo me dijo lo que eres, lo que tienes y lo que te han quitado, y cómo has luchado y sigues, sigues.
Porque también morí de risa al hacer flancitos como mayonesa, y me acordé de mi abuela, y pensé que quizás ella también haría eso al final, y que ser viejo podría ser un problema y que eso es universal, no sólo de allí.
Porque te amé con héctor a., cuando amaba a su esposa muerta en el hijo de la novia, cuando era el eje dominador de cenizas del paraíso o el ladrón anticapitalista en caballos salvajes. Porque te apasioné con federico l. en lugares comunes donde caga a su hijo por convertirse en lo menos que él le enseñó, un burgués, que anhela el futuro más que satisfecho, y le grita que el futuro no existe, que el sistema te lo hace creer, y te explota, y te engancha, y más si te crees un sudaca exitoso en europa. Y en reverso, con martín hache, cuando le descubre que la patria es un verso y que si te quedas en esa cosa construida, artificial, te hace mierda, te hace perderte, y que hay que follarse las mentes, hache, eso es lo que hay que hacer, no lo demás.
Porque quizás la primera vez que amé a una mujer fue a cecilia r., esa mujer que aunque parecía que venía de la península ibérica, no, venía de tu vientre, y era ella la pasión, la que se suicidó en hache por desamor, o se convertía en la madre sostén en un lugar del mundo. Y ella se enamoró del flaco más flaco, y salió cecilia con sus amores imposibles, tan de nadie como yo, un vestido y un amor…el amor después del amor, me gusta estar al borde del camino, mirando el mundo mientras todo pasa, once y seis, habana a tus pies, por qué, habana después, porque yo soy de la casa desaparecida pero si no elegimos vivir, yo querría morir, morir en la habana.
Porque eliseo s. me hizo amar el abstracto de las letras imaginadas y me llevó a la poesía de oliverio, y me hizo querer a grandinetti y su amor dialéctico con la muerte…
…me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Y fueron aristarain y pyñeiro y muchos más, los que me trajeron a todxs ellos…gracias a dios.

Porque no creo en dios, y clamé sólo le pido a dios como si fuera rezo, porque la negra, heredia, gieco y baglietto me miraban desde mis rudimentarias casseteras y me abrían el mundo. …Todavía creo en mirar a los ojos, porque multiplicar es la tarea, es la tarea…

Pero si creo en d1os, porque naciste en un barrio privado, privado de pan, privado de leche…, porque te hiciste el dios de ellxs, porque te enfrentaste sólo a los ingleses aquel 86 mundialístico, tratando de rescatar las malvinas que siguen ocupadas, porque la vida te llevó de la gloria a la casi muerte, y te fuiste a la isla que moría en su redención, y te ví un primero de mayo en aquellos noventas, en el portal de una casa, cerca de la mía, nos mirabas pasar caminar para el desfile, y te saludamos, y sonreíste, y mirabas con esa ternura vivaz profunda que tienen tus ojos azabaches, y te ayudamos, pero tú también nos ayudaste a rescatarnos, a conocer el mundo y a sabernos, y hoy te aplaudo porque eres diego, el que nadie te calla, todos te oyen, y de tu voz salen siempre reclamos del mundo de abajo, gracias por seguir pateando de zurda.

Y me dirán que no hablo de octavio ni de josé luis, ni de martín f., ni del vino, ni del mate, ni de san martín, ni del psicoanálisis, pero es que ya eso sería sobredosis de post y merece otro, y prefiero terminar así. En una plaza.
Por eso le voy a argentina en el mundial, porque pronto estaré en esa otra plaza, quizás no haya fiesta, quizás sí, e iré a conocerte, porque hace mucho tiempo eres parte de mí.

PD 1: Y no puedo olvidar que mientras te evoco argentina, mueren miles en palestina producto de la imperialización

PD2: Pronto habrá fotos

che madre

 

Psicoanálisis y azar

Mi madre me despertó temprano. Me llamó. El identificador de llamadas decía “fuera de área”. Me recorre un escalofrío por todo el cuerpo, solo dos personas nos hablan así, desde mi casa y unos amigos de SD, CA, que andan de vacaciones, por tanto, eran mis padres. Ya andan en los setenta, y en el último año por múltiples situaciones que no amerita el post, se me hace añicos el corazón si me llaman, pienso en lo peor. Ya están viejos los viejos.

El problema es telesur, dice una amiga de la isla que está acá y tuvo pasaje parecido. Sí, informan casi todo en telesur de nuestramérica -dijo- y escucharon que había temblado en México. Pero en el sur, eso no lo oyeron, sólo México y saltaron alarmas habaneras. Miro el teléfono y no digo ni hola, ni oigo, sino qué pasó? con el corazón apretado.

Es ella, su tono es calmo, es una angustia que dura fracciones de segundos pero me lleva la vida, y me dice, nada, qué pasó allá? Me despierto y aclaramos todo.

Había hablado con ellos el sábado, con todos. Después de saludos, besos, noticias, llegan siempre los dobles vínculos. Primero, ella, que bueno que se van de viaje, que bonito, disfruta, los críe para que sean felices, tráeme algo de regalo, y de pronto, bueno, mi mejor regalo eres tú misma, tráete tú misma. Zas¡, Hay que ir a la isla, siempre, es cómo el imán de la contradicción perenne, dónde más quieres estar y no, donde más quieren que estés y la vida está en otra parte.

Después mi padre, le comento de los mensajes que le he enviado por celular, le cuento mis pasajes deportivos, le encantan, la tesis, la universidad. Y me dice, oye no sé si vengas, pero quiero saber si tienes prevista fecha –nótese la dialéctica expresada- porque quiero llevar al Dani al turquino, la playa es tal fecha, el turquino podría ser antes o después. Sabe que son las cosas que más me gustan hacer juntos en esta vida. Él me llevó cuando apenas tenía doce años y marcó mi vida, empinarse, sobreponerse, esforzarse, seguir adelante y disfrutar. Después lo he repetido tres veces, me queda una quinta, la debo, y quiero ser yo quien vaya con mi sobrino que pronto cumplirá doce, él lo sabe. El turquino es la montaña más alta de la isla, cerca de dos mil metros de altura, en la Sierra Maestra. Siempre es un reto subirla, son 17 km por Bayamo, 9 km por Santiago de Cuba. Por la primera te quedas en campamento, comes la mejor comida del mundo, silvestre, absorbes toda la naturaleza, la humedad, la historia. En la segunda es ida y vuelta, muy empinada y sales de noche, llegas de noche. Arriba, te espera Martí, su busto, aquél que Celia subió cuando estaban todos en la Sierra, luchando por liberar una isla, un continente, tiempos de redención. Es todo un viaje, en todos los sentidos, se respira a la gente, la naturaleza, la historia y el amor.
Le digo que ya él no puede subir, que lleva 75 arriba, que yo soy la que debo ir con Dani, que quizás no pueda ahora en verano -realmente no podré- que lo deje para diciembre o enero que no llueve. No habla de nuestro viaje, lo obvia, es normal. Me enciende el alma, me hace envolverme en contradicciones, recuerdos, gustos, alegrías.

El doble vínculo de mis padres es realmente amoroso y doloroso. Los dos me aprehenden desde sus cariños y la culpa nace. Esto es y será así eternamente, para lo-as hijo-as que estamos cerca o lejos. Así son los padres, los que queremos con la vida y se nos rasgará el corazón cuando ya no estén, herida que no sanará nunca, cicatriz de dolor.

Pero bueno, la vida sigue, y ella misma me dejó en estas tierras mexicas, dónde he encontrado un espacio de amor, tiempo y felicidad, aunque lejos de ellos. Los astros lo previeron desde aquella noche de los setenta mediados que vi luz.

Me fui a mi rutina exquisita, bicicleta, sudar hasta la última gota, un encuentro azaroso, sentir el frescor de este verano nublado, cocinar manjares porque son los míos, escuchar la lluvia, mirarla, besarla, el Nano resuena en el fondo de mi lap de manera imprevista y se aparece con esta canción junto a Noa, que nada tiene que ver con mis padres, sino con el azar. Es un viaje y el universo sigue jugueteando.

Causalidad, proceso, un resultado. Hijas de la modernidad mecánica, linealidad que no toco, no es mía.

Casualidad, destino, universo pluriversal. Hijas del azar, realidad en movimiento fluyente, toda conexión. De aquí soy y estoy.

Mi corazón se resiste a seguir esperando el azar aunque lo disfruta. Sigo viajando en la contradicción. Y no es psicoanálisis, es mucho más que consciente-inconsciente, lo que queremos y no, lo que escondemos y no, lo que nos reprimimos y no, es ese destino que quién sabe por dónde nos lleve y hasta cuándo.

Y yo tengo una pitonisa cerca que empieza a alcanzar alta categoría porque hoy es siete de julio y ella lo soñó. Le diré que …Fue sin querer, es caprichoso el azar…

 

The windy city III

The city woman

Andando

Camina de la mano de ella, como le gusta, caminar sin rumbo, andar y andar, fotografiar todo lo que es y lo que no, cientos de fotos, sólo pocas buenas, el ojo mira, la nikasha toma, el mundo es otro.

The city la llevaba a tientas, observa, flash, no habla, prefiere no hablar, sólo mirarla, respirar sus olores, quizás un susurro mental al oído, el lago, museos, el turismo, the modernity eat the modernity, la negritud, lo oriental, lo blanco, camina sin rumbo, junto al Michigan Lake, un mar de aguas dulces y limpias, frías.

Llega al Instituto de Arte, es parte del plan. Está sentada frente a Jackson Pollock, Greyed Rainbow, 1953, no puede creer que entre la inmensidad de pintajos predominantemente negro-blanco-gris-plata esconde un arcoiris entre naranja-amarillo-verde-azul-violeta. Expresionismo abstracto, eso es, no más. La mirada se va en cada trazo, se pierde, es remolino de paletazos, pincelazos, de pronto aparecen en el centro aquellas almendras cafés, el oeste de su corazón palpita, prefiere no pensar, decide continuar. Llega Warhol hablando de Mao, igual en 1953, -¿usted ama a Mao compañero, le podría preguntar al chico malo del pop art?- no responde, es sólo moda antitética, quiere estar contra todo y todos. ¿Por qué 1953? Año grande. Miró, Picasso, Chagall, Dalí, Giacometti, Matisse, Mondrian, no se puede hablar de todos, no son buenos los post largos. ¿Dónde pintan las mujeres, dónde estarán? Kandinsky, she love this paints. Improvisation no. 30, Painting with Troika, Painting with Green center, Houses at Murnau, Landscape with to Poplars. Ruso, pasión, lirismo abstracto, conjuga espiritualidad y pintura, psicología, de allí a la teosofía, -ni tan cercano en esta mente de mujer tan terrenal-. Toma un punto, lo hace línea, movimiento, colorido, hace música en el lienzo y se enamora de sus lienzos distantes en el tiempo y espacio, no sabe por qué.

Kandisky

Olvidó algo nuevamente, hacer check in antes de andar. The desk boy, con su blond and long hair la miró con cara de pocos amigos. Cambio de cuarto, menos mal que había reservado, menos personas, cuatro, entre ellas, otra chica de porcelana, pero es koreana, del sur, claro está. El inglés fluye porque no es de ellas. Conversan. Una media hora, quizás menos. Habla de su poca edad, que vino al mundo del norte a trabajar de chef, ya lo había estudiado, que estaba sola en Atlanta, un pueblo –dice-. I love Chicago, es tan movida, tan rápida. Ansiedad de nuevas generaciones. Le pregunta a ella qué hace, se asombra, oh teaching¡, pregunta su edad, se asombra más, asume que realmente es mucho más joven. Todos le dicen lo mismo, es alumna ¿verdad?, le dicen en la universidad donde trabaja. I’m a young soul, I know. Pero roza los cuarenta y le encantan. Comenta que no tiene reserva para el otro día, que tendrá que irse a otro lugar, la chica de porcelana dice con su cara llena de ternura, Oh, I miss you. OMG¡, cuánta necesidad de amor, le da pena tanta belleza y ternura a la vez, igual es tristeza acumulada, quién sabe. Le pidió su FB, cosa rara y simpática poner los nombres en alfabetos diferentes, descubrirlos, aunque ella eliminando barreras culturales se había construido un nombre occidental. Ella piensa que le gusta más su impronunciable nombre koreano, y el de ella, que es vietnamita.

Suenan mensajes, la chica de otros mundos sigue comentando su historia, una amiga desde lejos dice, ¡despierta, estoy muy preocupada, andas en un lugar sola y desconocido¡. Ella ríe, ríe, vuelve a reír. Es verdad, su cabeza no está centrada, pero es que su mente anda volando, así le gusta viajar, que sea lo que el destino quiera. Mientras, él ni se preocupa, sabe que ella siempre resuelve sus problemas, es lo que han previsto juntos, andar por el mundo sin tocarlo, no al stress, sólo andando a ver dónde de pronto se deja caer una sonrisa, quizás un amor y hasta un blues.

Decide salir. El hostal es cerrado, mejor caminar a buscar un café. Son las ocho de la noche, domingo, al menos un té, a esta edad el café de noche no deja dormir. Todo cerrado. The Loop’s closed completely. A blond presbyterian culture, #wtf.

Camina, vuelve a andar como siempre, en la calle, ellos, casi todos negros, se pasean junto a maryjane, el olor dulzón de la hierba inunda el ambiente frío de manera agradable. Piden dinero, miran extraviados, cristalizados, como si hubieran muerto antes que pudieran hablar, money please, i´m hungry. Piensa en la segregación marginal de los negros que llegaron a estos mundos, de como esta sociedad desecha personas, no los invisibiliza, los cosifica, son objetos de la alienación. No les hace mucho caso, porque preguntan y conversan y piden dinero, sigue camino sin destino y se tropieza con una esquina donde hay unos posters de blues.

Se acerca, vuelve a mirar, es un bar. Buddy Guy’s Legends. Duda si entrar o no, pregunta precio, ten box¡, le dice el guarda de la puerta, vuelve a dudar, y recuerda que el destino siempre depara los mejores momentos cuando menos lo esperas y lo buscas. Estas cosas siempre salen bien. Lo no previsto es la mejor opción. Pregunta con inocencia si es un buen lugar, la miran con asombro, Do you know a Buddy Guy’s?, No, responde. Do you know…repite el señor canoso y le da una revista con la programación, is blues, only blues¡. Le dice, this is the most famous blues bar of downtown in Chigaco city. Le da gracia su ignorancia, paga la entrada y se sienta al final del salón en una banqueta de bar, ya no hay sillas ni mesas, all full. Quería un trago, un whisky, para estar a tono, on the rock. La camarera no quiso atenderla, se acercó, no se entendieron y zas¡ dio media vuelta y never come back. Escucha y se deleita, un grupo, dos guitarras, un bajo, una batería, un saxo y una chica que canta como dios. Necesita un trago.

Siempre que hay una cámara por medio hay otros con cámaras que comienzan la conversación. Los partners de las fotos. Me cuidas el asiento?, please, my bag, ….Yes, dijo aquel hombre sesentón que después comentó que aquel era el mejor bar de blues de Chicago, que él era australiano. Traía una canon, ella prefiere la nikon, pero pueden dialogar. Tomaba y se movía en el asiento como bailando, gozaba la música, ella igual. En la barra pidió el whisky, intentó tomar el Glenfiddich 12 years old, pero el barman le recomendó otro. Suficientemente bueno para pasar la noche.

El blues se paseaba de manera perfecta por la sala, la abrazaba, la voz de mujer retumbaba con excelencia, un paraíso, ni soñado, la negritud, ritmo-sabor, the whisky on the rock se deslizaba por su garganta, no podría ser mejor, perfecto. Él le pregunta por la virtualidad, qué haces?, le cuenta, le envía fotos, pequeños sonidos, oh¡¡, que bien -le dice-, le da gusto su comprensión, a veces duda decirle estas cosas, pero siempre le sorprende su nivel de aceptación, como si le aliviara que ella vaya a estos lugares sin él, como si ella descargara esa energía que él no puede contener. Se sonríe ante tal especie. Termina el primer show, ha caminado toda la ciudad, ha disfrutado la música en soledad, el trago, su cuerpo, absorber este pedazo de musicalidad que la invade, la llena. Decide irse a descansar, al otro día hay que seguir andando. Su cuerpo-mente danza por todos los rincones entre el sax y la voz de aquella mujer, es un regocijo lento, tranquilo, inconmensurable.

Hoy escribe estas letras, recuerda el ambiente, el bar, se sirve un trago, no tiene whisky, opta por ron Santiago, hielo, la noche de verano defeña, y el B. B King sonando en la lap. Ella escribe para sí misma, disfruta su recuerdo y espera que estos se hagan realidad en el espiral de aquellos ojos. No habría nada más bello que mirarlos desde un blues de ¡oh my god baby!, ojalá así sea.

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