mirando

Sigo mirando desde un espejo
reflejos como símiles
ilusiones metafóricas,
mis días pasean entre el devaneo feliz
la banalidad culposa
la expectativa frustrada y cierto actuar delirante,
esperar algo es andar por un camino inexistente
es un axioma
dogma no estático que se repite en cada antesala,
y aflora la razón como llamado a la calma
la racionalidad es plateada, pero no de plata,
sino de elegante frialdad
quizás por eso siempre me ha gustado, la plata, no el oro,
porque mi calidez estalla ilusoriamente
muriendo en el displicente pragmatismo.

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