Porque yo le voy a Argentina en este Mundial y al parecer siempre, quizás…

Dirán que por messi, ese enano que como dice galeano no tiene la pelota pegada al pie sino dentro de él, dirán que porque es el único país que queda de américa latina en el mundial y llevo nuestramérica en las venas, y sí, irle a alemania, ni a las escupidas, la verdad, por la historia, por la imperialización, porque no resistió ser socialista teniendo todo ya que era una falacia, por eso y por todo lo demás. Y si, es por esto, que le voy a argentina en el mundial, pero por mucho más.

Porque cuando empecé a tener uso de razón, allá por los cinco años, me dijeron que tenía que ser como el che, y como consigna mecánica pensarán que quedó, pero no, yo a él lo absorbí respirando, andando, construyendo. Leyendo sus pasajes de la guerra, sus diarios, conociendo a sus conocidxs, recorriendo aquellos lugares donde dejó la mochila de médico por la de armas, donde curó enfermos, donde cada paso que daba dentro de la humedad salvaje de la sierra, hacía que su asma se potenciara y su cuerpo pesara miles de toneladas por la falta de aire en esa isla de la que se hizo hijo redentor.
Y porque un día le pregunté a mi padre, en ese tiempo donde uno va descubriendo mundo, que quién era la persona que él más admiraba en el mundo, y mirando de frente, con el ceño fruncido, me dijo, el Che. Y me quedé pensando que no era su padre, ni fidel, ni su compañero de toda la vida de trabajo, sino aquel que se había ido temprano porque quiso, porque debía y porque no podía ser de otra forma.
Y porque mi madre cada vez que me relata aquella velada solemne en la plaza de la revolución el 18 de octubre de 1967 llora, siempre llora, y que fue uno de los días más tristes de su vida y todxs lloraron juntxs en la plaza escuchando aquel discurso mesiánico que decía, …y como queremos que sean nuestros hijos, queremos que sean como el che. Nunca he visto una plaza llena de miles y miles llorando, pero he vivido mucho en esa plaza y las cicatrices se sienten, se palpan, son mías aunque pasadas.
Y porque desde aquella vez sin conocerse ya habían decidido ponerle ernesto a su hijo y fue mi hermano, que nació cuatro años después, porque no había otro nombre, al menos en la memoria.
Y porque pasó el tiempo, y en el 97, llegaste como destacamento del refuerzo en una urna, y nos fuimos todos en un tren de juguete, recorriendo un camino de 500 km a recibirte y depositarte, y el camino duró 16 horas, pero no nos cansábamos, felices de estar allí, no dormimos, caminamos por esa santa clara santa liberada, y en la madrugada nos tiramos en otra plaza, nos despertaron zapadores, pero no nos movimos, porque queríamos estar allí, cerquita de tí, viendo como llegabas, como nos fortalecías entre tanta incertidumbre y desasosiego, y como el necio te dedicó aquella canción, entre apneas y lágrimas.
Porque desde que nací te respiro y fuiste che porque eras argentino y te convertiste en nuestro y te alzaste hacia toda la humanidad, aunque te fetichicen, pero yo no. Y aunque millares de veces repetí pioneros por el comunismo, seremos como el che, no soy comunista, porque nunca he podido estar a esa altura. Solo aspiro y no creo llegar.

Pero hay más.

Porque cuando amé por primera vez, era escuchando a aquella banda sui géneris y serú girán que fue el inicio de todo, y después a aquel flaco tan flaco, y aquel loco tan loco, aquella negra tan negra, donde el darle alegría a mi corazón era lo de menos, lo de más era la canción para mi muerte,…te encontraré una mañana dentro de mi habitación y preparabas la cama para dos…, …nena nadie te va a hacer mal, excepto amarte…, estamos en la calle de la sensación, muy lejos del sol que quema de amor…, la fiebre de un sábado azul un domingo sin tristezas…, …nací una flor, todos los días sale el sol, de vez en cuando escuchas aquella voz…ama la libertad siempre la llevarás dentro del corazón, te pueden corromper, te puedes olvidar pero ella siempre está, ayer soñé con los hambrientos, los locos, los que se fueron, los que están en prisión, hoy desperté cantando esta canción que ya fue escrita hace tiempo atrás…

Porque cuando descubrí ese mundo de la imaginación mediante pantallas, fue viendo los desaparecidxs, y la noche de los lápices, y no entendí mucho, apenas tenía once años, pero después crecí, y vi más, y más, y más, la historia oficial, y cautiva, y sofía, y crónica de una fuga, y garage olimpo, y kamchatka, y sufría y lloraba. Pensaba que si mis padres hubieran estado allí, en ese lugar, hubieran sido parte de los que quedaron sin cuerpo y yo no tuviera identidad, y no fuera quién soy, y me hubiera descubierto después con la madres, de nuevo en un plaza, ahora de mayo, y hubiera llorado siempre llorado.
Porque también te descubrí con pino solanas y me contó de tí con sur, con ese viaje por toda la américa donde soñé hacerlo y al parecer ahí voy, con memorias del saqueo me dijo lo que eres, lo que tienes y lo que te han quitado, y cómo has luchado y sigues, sigues.
Porque también morí de risa al hacer flancitos como mayonesa, y me acordé de mi abuela, y pensé que quizás ella también haría eso al final, y que ser viejo podría ser un problema y que eso es universal, no sólo de allí.
Porque te amé con héctor a., cuando amaba a su esposa muerta en el hijo de la novia, cuando era el eje dominador de cenizas del paraíso o el ladrón anticapitalista en caballos salvajes. Porque te apasioné con federico l. en lugares comunes donde caga a su hijo por convertirse en lo menos que él le enseñó, un burgués, que anhela el futuro más que satisfecho, y le grita que el futuro no existe, que el sistema te lo hace creer, y te explota, y te engancha, y más si te crees un sudaca exitoso en europa. Y en reverso, con martín hache, cuando le descubre que la patria es un verso y que si te quedas en esa cosa construida, artificial, te hace mierda, te hace perderte, y que hay que follarse las mentes, hache, eso es lo que hay que hacer, no lo demás.
Porque quizás la primera vez que amé a una mujer fue a cecilia r., esa mujer que aunque parecía que venía de la península ibérica, no, venía de tu vientre, y era ella la pasión, la que se suicidó en hache por desamor, o se convertía en la madre sostén en un lugar del mundo. Y ella se enamoró del flaco más flaco, y salió cecilia con sus amores imposibles, tan de nadie como yo, un vestido y un amor…el amor después del amor, me gusta estar al borde del camino, mirando el mundo mientras todo pasa, once y seis, habana a tus pies, por qué, habana después, porque yo soy de la casa desaparecida pero si no elegimos vivir, yo querría morir, morir en la habana.
Porque eliseo s. me hizo amar el abstracto de las letras imaginadas y me llevó a la poesía de oliverio, y me hizo querer a grandinetti y su amor dialéctico con la muerte…
…me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Y fueron aristarain y pyñeiro y muchos más, los que me trajeron a todxs ellos…gracias a dios.

Porque no creo en dios, y clamé sólo le pido a dios como si fuera rezo, porque la negra, heredia, gieco y baglietto me miraban desde mis rudimentarias casseteras y me abrían el mundo. …Todavía creo en mirar a los ojos, porque multiplicar es la tarea, es la tarea…

Pero si creo en d1os, porque naciste en un barrio privado, privado de pan, privado de leche…, porque te hiciste el dios de ellxs, porque te enfrentaste sólo a los ingleses aquel 86 mundialístico, tratando de rescatar las malvinas que siguen ocupadas, porque la vida te llevó de la gloria a la casi muerte, y te fuiste a la isla que moría en su redención, y te ví un primero de mayo en aquellos noventas, en el portal de una casa, cerca de la mía, nos mirabas pasar caminar para el desfile, y te saludamos, y sonreíste, y mirabas con esa ternura vivaz profunda que tienen tus ojos azabaches, y te ayudamos, pero tú también nos ayudaste a rescatarnos, a conocer el mundo y a sabernos, y hoy te aplaudo porque eres diego, el que nadie te calla, todos te oyen, y de tu voz salen siempre reclamos del mundo de abajo, gracias por seguir pateando de zurda.

Y me dirán que no hablo de octavio ni de josé luis, ni de martín f., ni del vino, ni del mate, ni de san martín, ni del psicoanálisis, pero es que ya eso sería sobredosis de post y merece otro, y prefiero terminar así. En una plaza.
Por eso le voy a argentina en el mundial, porque pronto estaré en esa otra plaza, quizás no haya fiesta, quizás sí, e iré a conocerte, porque hace mucho tiempo eres parte de mí.

PD 1: Y no puedo olvidar que mientras te evoco argentina, mueren miles en palestina producto de la imperialización

PD2: Pronto habrá fotos

che madre

 

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