Psicoanálisis y azar

Mi madre me despertó temprano. Me llamó. El identificador de llamadas decía “fuera de área”. Me recorre un escalofrío por todo el cuerpo, solo dos personas nos hablan así, desde mi casa y unos amigos de SD, CA, que andan de vacaciones, por tanto, eran mis padres. Ya andan en los setenta, y en el último año por múltiples situaciones que no amerita el post, se me hace añicos el corazón si me llaman, pienso en lo peor. Ya están viejos los viejos.

El problema es telesur, dice una amiga de la isla que está acá y tuvo pasaje parecido. Sí, informan casi todo en telesur de nuestramérica -dijo- y escucharon que había temblado en México. Pero en el sur, eso no lo oyeron, sólo México y saltaron alarmas habaneras. Miro el teléfono y no digo ni hola, ni oigo, sino qué pasó? con el corazón apretado.

Es ella, su tono es calmo, es una angustia que dura fracciones de segundos pero me lleva la vida, y me dice, nada, qué pasó allá? Me despierto y aclaramos todo.

Había hablado con ellos el sábado, con todos. Después de saludos, besos, noticias, llegan siempre los dobles vínculos. Primero, ella, que bueno que se van de viaje, que bonito, disfruta, los críe para que sean felices, tráeme algo de regalo, y de pronto, bueno, mi mejor regalo eres tú misma, tráete tú misma. Zas¡, Hay que ir a la isla, siempre, es cómo el imán de la contradicción perenne, dónde más quieres estar y no, donde más quieren que estés y la vida está en otra parte.

Después mi padre, le comento de los mensajes que le he enviado por celular, le cuento mis pasajes deportivos, le encantan, la tesis, la universidad. Y me dice, oye no sé si vengas, pero quiero saber si tienes prevista fecha –nótese la dialéctica expresada- porque quiero llevar al Dani al turquino, la playa es tal fecha, el turquino podría ser antes o después. Sabe que son las cosas que más me gustan hacer juntos en esta vida. Él me llevó cuando apenas tenía doce años y marcó mi vida, empinarse, sobreponerse, esforzarse, seguir adelante y disfrutar. Después lo he repetido tres veces, me queda una quinta, la debo, y quiero ser yo quien vaya con mi sobrino que pronto cumplirá doce, él lo sabe. El turquino es la montaña más alta de la isla, cerca de dos mil metros de altura, en la Sierra Maestra. Siempre es un reto subirla, son 17 km por Bayamo, 9 km por Santiago de Cuba. Por la primera te quedas en campamento, comes la mejor comida del mundo, silvestre, absorbes toda la naturaleza, la humedad, la historia. En la segunda es ida y vuelta, muy empinada y sales de noche, llegas de noche. Arriba, te espera Martí, su busto, aquél que Celia subió cuando estaban todos en la Sierra, luchando por liberar una isla, un continente, tiempos de redención. Es todo un viaje, en todos los sentidos, se respira a la gente, la naturaleza, la historia y el amor.
Le digo que ya él no puede subir, que lleva 75 arriba, que yo soy la que debo ir con Dani, que quizás no pueda ahora en verano -realmente no podré- que lo deje para diciembre o enero que no llueve. No habla de nuestro viaje, lo obvia, es normal. Me enciende el alma, me hace envolverme en contradicciones, recuerdos, gustos, alegrías.

El doble vínculo de mis padres es realmente amoroso y doloroso. Los dos me aprehenden desde sus cariños y la culpa nace. Esto es y será así eternamente, para lo-as hijo-as que estamos cerca o lejos. Así son los padres, los que queremos con la vida y se nos rasgará el corazón cuando ya no estén, herida que no sanará nunca, cicatriz de dolor.

Pero bueno, la vida sigue, y ella misma me dejó en estas tierras mexicas, dónde he encontrado un espacio de amor, tiempo y felicidad, aunque lejos de ellos. Los astros lo previeron desde aquella noche de los setenta mediados que vi luz.

Me fui a mi rutina exquisita, bicicleta, sudar hasta la última gota, un encuentro azaroso, sentir el frescor de este verano nublado, cocinar manjares porque son los míos, escuchar la lluvia, mirarla, besarla, el Nano resuena en el fondo de mi lap de manera imprevista y se aparece con esta canción junto a Noa, que nada tiene que ver con mis padres, sino con el azar. Es un viaje y el universo sigue jugueteando.

Causalidad, proceso, un resultado. Hijas de la modernidad mecánica, linealidad que no toco, no es mía.

Casualidad, destino, universo pluriversal. Hijas del azar, realidad en movimiento fluyente, toda conexión. De aquí soy y estoy.

Mi corazón se resiste a seguir esperando el azar aunque lo disfruta. Sigo viajando en la contradicción. Y no es psicoanálisis, es mucho más que consciente-inconsciente, lo que queremos y no, lo que escondemos y no, lo que nos reprimimos y no, es ese destino que quién sabe por dónde nos lleve y hasta cuándo.

Y yo tengo una pitonisa cerca que empieza a alcanzar alta categoría porque hoy es siete de julio y ella lo soñó. Le diré que …Fue sin querer, es caprichoso el azar…

 

7 pensamientos en “Psicoanálisis y azar

  1. Seyka

    Mi vida, es hermoso lo que escribes. Los padres, las madres, y nosotras lejos. Ellos crecen y nosotras pasamos de cerca sólo para ver si siguen ahí, pero cuesta quedarse a profundizar porque hay tanto ya que nos llama. La vida es así, querer estar y no; esa isla tuya donde están los tuyos, está también en todos nosotros.
    Te quiero Michu¡¡ Gracias por escribir

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    1. Mylai Burgos Autor

      Que rico que me escribas al blog¡¡, pues sí es lo que nos toca, y así es la vida, esa contradicción. Aunque el final del post es de nuestros misterios, ya te los contaré¡, beso con un te quiero¡

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  2. maría del Carmen

    Exactamente me pasa cuando mi madre me llama… La pregunta es que paso??? Por mi parte creo que podre tener la suerte de tenerla más cerca en breve y sobre deberás escribir otro artículo…. Sobre tener a los padres cerca con todas nuestras contradicciones…. Algo que también conocemos desde nuestra intimidad un beso

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  3. maría del Carmen

    Exactamente me pasa cuando mi madre me llama… La pregunta es que paso??? Por mi parte creo que podre tener la suerte de tenerla más cerca en breve y sobre eso deberás escribir otro artículo…. Sobre tener a los padres cerca con todas nuestras contradicciones…. Algo que también conocemos desde nuestra intimidad un beso

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    1. Mylai Burgos Autor

      Que rico que me escribas al blog¡¡, lo leíste y sí, es parte de lo que nos toca…y tenerlos cerca, será siempre por momentos, ya el destino está en otra parte. Te quiero mucho¡

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  4. Héctor

    Pues son lugares que no conozco y recuerdos que no comparto pero los padres y la buena escritura, eso sí que es universal. Encantador.
    Gracias

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