¡Qué carajos es el cardamomo¡

Tuve la fortuna de ser invitada a casa de amigos el fin de semana, fortuna digo porque tener amigos y fin de semana en estos tiempos es un privilegio. Pero bueno, luego hablaremos de densidades.

Una mesa puesta de manera majestuosa, anunciaba manjares inimaginables de las manos de una cubana de sonrisa perpetua y fuego en las venas. Con anticipación, había adelantado que comeríamos pastel de carne y arroz, además de una colorida ensalada con planos verdes al fondo y toques de carmín en la superficie que ya se encontraba en la mesa. Mi Shiraz comprado en la tiendita de la esquina de los señores Walton y la ensalada verde con manzana y nuez que preparé al calor de las prisas palideció como una chica mal vestida en banquete. Ni hablar, los amigos perdonan.

El tequila inauguró como digestivo, y la alegre cubana, como una especie de alquimista que danza, extrajo del horno un pastel de carne que se presentaba dorado y exquisito. Sin más, brindamos, acertadamente por las prioridades de la vida, la regulación del sistema internacional financiero, el amor y la amistad. Celebramos y degustamos, casi en el orgasmo colectivo, la magia culinaria de la hermosa Mylai.

El protagonista de carne se hacía acompañar de un arroz introvertido, pero no menos interesante. Era aromático y tenía su sex appeal. Nuestra anfitriona comentó, ante nuestra celebración del enigmático carbohidrato; “Este arroz lo comí en Washington y al probarlo me dije, esto tiene canela, clavo, pasas y cardamomo…; y dale volví a México y lo hice.”

¡Qué carajos es el cardamomo¡ -pensé- pero no quise interrumpir la anécdota, ella continuó; “Yo soy así, identifico cada ingrediente”. Tal declaración me pareció impactante. Las mujeres siempre me sorprenden. Nuestra cubana favorita además de intelectual, gestora, mujer amorosa y expansiva, -no olvidar su habilidad caribeña en el baile- es una adivinadora de sabores. ¡Que maravilla¡

Adivinar los sabores debe ser algo que esté en el CV, algo así como: Dra. en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, docente….y adivinadora de sabores, incluido el cardamomo.

Fue una tarde maravillosa, del cardamomo y la aniquilación del pastel de carne y el arroz traído del este en las memorias de la lengua, pasamos a Cervantes, Víctor Hugo y Tolstoi –por aquello de seguir en asuntos de la lengua- para discutir si el magnífico escritor de Los Miserables, había sido pro Napoleón. Entre historias familiares de La Isla y participaciones intermitentes de la cuestión napoleónica, sentenciamos al oriundo de Besançon como partidario de aquel a quien su estatura atribuló.

La tarde había terminado, y partíamos con la panza llena, el corazón contento y la duda como espina ¡Qué carajos es el cardamomo¡

Seyka Sandoval

20140510 Comida con Seyka e Israel, CDM (7)

No sale el arroz pero si el pastel y la famosa ensalada que catalogaron pálida pero devoramos¡¡ Huellas de un post¡¡

3 pensamientos en “¡Qué carajos es el cardamomo¡

  1. Luz Janet Vázquez

    Por favor, no dejes a la Seyka con la duda ¡¿Que carajos es el cardamomo?! Saludos a ambas desde el corazón.

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